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15 de Octubre de 2021

VIGNO CELEBRA UNA DÉCADA RESCATANDO LA CEPA CARIGNAN

Hace tan solo unas décadas, nadie daba un peso por el Carignan. Esta variedad sobrevivía a duras penas en el patio trasero de la vitivinicultura chilena, abandonado a su suerte. Normalmente concentraba sus esfuerzos solo en la exportación, desconociendo la historia fundacional del vino en Chile. Hoy el Carignan está en boca de todos y gracias a su evolución en la industria del vino, todos los vinos VIGNO fueron premiados por prestigiosos críticos del mundo.
 
En la actualidad, el carignan no solo se ha convertido en una estrella mediática, sino además es uno de los vinos chilenos más apreciados por los críticos del mundo; sus antiguos viñedos son disputados por las bodegas. Según el Catastro Vitícola Nacional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), solo existen 858 hectáreas, de las cuales un poco más de 700 se encuentran en el Valle del Maule, en contraste con las más de 40 mil de Cabernet Sauvignon. Hoy, el precio de sus uvas se ha multiplicado por 10 en la última década, cruzando la barrera de US$1 por kilo.
 
El Carignan se plantó sistemáticamente en el Maule después del devastador terremoto de 1939. Hoy esta variedad tiene mucho qué contar. El 2001 Odfjell embotelló su primer Carignan y en el 2006, la Viña adquirió un campo de 60 hectáreas en el sector de Tres Esquinas, con el objetivo de preservar el patrimonio vitícola de parras antiguas. De ahí en adelante, se sumaron nuevas bodegas logrando el rescate de esta cepa patrimonial.
 
El 2011 , nació VIGNO, viñadores por el Carignan, una asociación que busca rescatar el patrimonio de parras antiguas del secano interior del Maule, consiguiendo preservar una tradición vitivinícola que supera ya los cuatro siglos. Su objetivo  es continuar  produciendo vinos con historia, tradición tradición vitivinícola del secano con carácter y de la clase mundial, de la mano de 16 apasionados viñadores.
 
Las viñas asociadas a VIGNO son Alcance (Jackson Family Wines), Bodegas RE (Ex Viña Roja o Santa Elena), Bouchon, Carter Mollenhauer (ingreso en enero de 2020), Casas Patronales (ingreso en diciembre de 2019), De Martino, Emiliana, Garage Wine Co, Gillmore, Lapostolle, Miguel Torres, Morande, Odfjell, P. S. García, Undurraga y Valdivieso.
 
“Para pertenecer a VIGNO, los vinos deben tener al menos un 85% de Carignan y el total de la mezcla debe provenir de parras maulinas con un mínimo de 30 años de edad, plantadas en cabeza y en condición de secano. Con los años, se ha logrado ir mostrando al mundo, la riqueza enológica maulina, el rescate de sus viñedos antiguos, siempre fiel a una filosofía de manejo sustentable 
exigentes normas de producción, reinventando una tradición que parecía condenada a desaparecer” asegura Julio Bouchon, Presidente de VIGNO.      .
 
VIGNO aumenta su volumen de producción, año a año, sostenidamente, a partir del crecimiento que cada viña asociada ha generado en forma individual en el transcurso de estos 10 años y la incorporación de nuevas viñas a la asociación.
 
Así, a una década de la creación de Vigno, el resultado de su trabajo, en forma y fondo, es aplaudido internacionalmente. Hoy en pleno 2021 y con una pandemia encima, la mayoría de los vinos VIGNO obtuvieron los puntajes más altos entre más de 1.000 vinos que cató Luis Gutierrez, crítico internacional del equipo de Robert Parker, uno de los críticos más influyentes del mundo. Fueron 17 vinos , los que obtuvieron más de 90 puntos, llegando incluso uno alcanzar los  99 puntos, teniendo en consideración que 100 puntos Parker es considerada una de las calificaciones máximas y es sinónimo de un vino de excelencia en el competitivo mercado global. Un gran crecimiento para la industria del vino y para todos los viñadores del secano Maulino.
 
Dentro de los puntajes destacados, Viña Garage obtuvo importantes 99 puntos (2018) y 98 puntos con cosecha de 2019.

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