RestoBar en Santiago

CATAS PRIVADAS, COCTELERÍA Y MÚSICA: LA NUEVA TENDENCIA EN LOS BARES DE SANTIAGO

La tendencia responde a un cambio en los hábitos de consumo en gastronomía y coctelería, donde los espacios reducidos, las experiencias guiadas y la personalización se posicionan con mayor fuerza en bares de Santiago. En ese contexto, Backroom Bar incorpora su VIP Suite como un formato de catas y encuentros privados orientado a grupos acotados, que incluye también celebraciones como cumpleaños, aniversarios y reuniones íntimas.

Santiago, junio 2026.- En la escena gastronómica de Santiago comienza a consolidarse una tendencia hacia experiencias más íntimas y personalizadas, donde la coctelería, la gastronomía y la música se integran en formatos reducidos y de alta curaduría. En este contexto, bares y restaurantes están incorporando espacios privados y actividades diseñadas para grupos acotados, con foco en lo sensorial y lo experiencial.

Es el caso de Backroom Bar, que ha desarrollado su VIP Suite como un espacio dedicado a catas, reuniones y celebraciones privadas, en un formato cerrado que busca profundizar la experiencia del consumo más allá de la barra tradicional.



La iniciativa se enmarca en la propuesta del bar de integrar música, gastronomía y coctelería bajo una misma identidad experiencial, extendiendo su programación hacia instancias privadas que ponen el foco en la curaduría y el detalle de cada encuentro.

Cata de Whisky y la experiencia íntima

La más reciente actividad incluyó una cata guiada por el sommelier Felipe Pizarro, profesional con más de 30 años de trayectoria en el mundo del servicio y las bebidas, además de fundador de la Escuela de Whisky Chile. La sesión recorrió distintos estilos, perfiles y matices del whisky, combinando contenido técnico con una aproximación accesible para los asistentes.

“Hubo una clase general y luego nos enfocamos en la degustación según la intensidad y carácter de cada whisky. Teníamos cuatro copas, lo que permitió ver cómo iban cambiando con la oxigenación, además de observar maridajes específicos que generaban un diálogo entre sabores. Todo acompañado de jazz, un sello de Backroom”, comenta Pizarro.

“Cabe destacar que el whisky, después del pisco, es una de las categorías más consumidas. Hoy existe un interés creciente: muchos clientes sienten que no pueden quedar fuera de la conversación, sobre todo en contextos sociales o de negocios. Hay motivación real por aprender, y eso habla de un mercado activo”, agrega el experto.

Así, el formato de la VIP Suite es parte central de la propuesta del bar. “Son experiencias privadas para grupos de hasta 10 personas, todos sentados. Se cierra la barra con un telón, generando un espacio completamente independiente, pensado para reuniones, cumpleaños íntimos y celebraciones”, explica Nick Baranov, fundador de Backroom, sobre el funcionamiento del espacio.

Y agrega que “en Backroom, la experiencia se construye desde lo sensorial: aromas, texturas y construcción en boca, guiados por una curaduría que busca equilibrio entre conocimiento y disfrute. La VIP Suite permite justamente ese ritmo más pausado y controlado, adaptable tanto a encuentros sociales como corporativos”.

Esta línea se conecta con la identidad del bar, donde la curaduría —presente en su programación musical y propuesta gastronómica— se extiende también al mundo de los destilados, integrando el whisky como una capa más dentro de una experiencia coherente.

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