Cerca de 1
30 etiquetas de whisky de 5 países productores de este tipo de brebaje, como Estados Unidos, Irlanda, Escocia, Inglaterra y Japón, es lo que ofrece al público el reconocido
Backroom Bar de Santiago, en calle
Pérez Valenzuela #1470, Providencia. Un espacio único, con una sorprendente
barra de 11 metros y un catálogo de destilados premium que alcanza fácilmente las 300 marcas.
El lugar tiene una atmósfera clásica de décadas pasadas, con una decoración bien pensada,
murales de ladrillo a la vista, libreros con discos y algunos títulos, sofás de terciopelo en forma de curva, velas y luces tenues, además de un pequeño escenario con elegantes cortinas que alberga distintas bandas de jazz o blues, dando vida a unos de los salones de este vanguardista bar restaurant en el sector conocido como la “Pequeña Providencia”.
La propuesta es clara, según nos comenta
Nick Baranov, empresario y fundador del local.
“Siempre la idea fue ofrecer al cliente una experiencia en todo el sentido de las cosas. Queremos que el público viva algo nuevo, poco común en Santiago, donde puedan encontrar destilados exclusivos, una carta gastronómica pensada para las horas donde todo lo demás cierra y una programación donde el arte se viva en todas sus formas, con música en vivo y propuestas que estimulan los sentidos”, destacó.

Sin duda que lo más que diferencia a
Backroom Bar del resto, es su exclusiva carta de whisky, con etiquetas premium y de los mejores que existen en el mundo. “Yo soy un amante de este brebaje. He estudiado e investigado su origen y la producción en países como Estados Unidos, Escocia o Irlanda.
Queremos que la gente se atreva a probar y conocer la magia e historia que hay detrás de cada botella. Tenemos una larga lista y de distintos valores, para que el tema monetario no sea un impedimento para disfrutarlo”, recalca Baranov.
De hecho, el empresario cuenta que lograron una alianza con un
proveedor especializado en importación y comercialización de los mejores whiskies del mundo: Total Spirits, una marca que trae etiquetas difíciles de encontrar y que hasta ahora ha funcionado con éxito.
A nombre de
Chile Gastronomía probamos algunas marcas como el
Woodford Reserve, un bourbon premium de los mejores del planeta, con un sabor balanceado del Kentucky Straight Bourbon Whiskey, compuesto de más de 200 sabores provenientes de granos y madera pura, aromas dulces, especias, tonos de frutas y flores. También el irlandés
Redbreast o Pecho Rojo, de 12 años, envejecido de un solo alambique y con un proceso que da como resultado un licor profundo y con cuerpo.

Otro de los elegidos fue el
Ragganmore, un Single Malt, que es el whisky de malta más complejo de Speyside. Al paladar tiene un comienzo dulce y un final amargo a corto plazo, sabores de hierbas y a jerez seco. Pero quizá el que más llamó nuestra atención fue el escocés
Laphroaig Quarter Cask, un Single Malt con aroma a brasas, sabor profundo, algo complejo y lleno de humo, pero que sorprende al paladar con su suave dulzor, todo un descubrimiento.
El
Backroom Bar no es solo un bar restaurant donde beber unas copas y probar algún platillo.
Acá el público será testigo de una experiencia nocturna única, completa, donde la fusión entre whisky y una cuidadosa coctelería de autor, además de música en vivo, se convierte en una forma de arte que se saborea, escucha y se siente.
Horarios: lunes a miércoles 18:00 pm – 02:00 am, jueves y viernes 18:00 pm – 04:00 am, sábado 19:00 pm – 04:00 am. Domingo cerrado
Texto:
Álvaro Bustos B.
Fotos:
@lamediafoto -
Backroom Bar